¿El Per Saltum Avanza? Cada día más antidemocrático: el “rey” Milei quiere usar la Corte Suprema contra trabajadores y estudiantes

Lucho Aguilar – Izquierda Diario –
El gobierno está desprestigiado por su fracaso económico y su corrupción política. Además recibe fallos o votaciones en contra. Pero no las quiere respetar. Tiene vetos, palos y como última carta apela a tres tipos que nadie votó y también creen tener poderes de monarca. Le pide a la Corte Suprema que haga aplicar la reforma laboral suspendida y la Ley de Financiamiento Universitaria recontra aprobada.
Milei se parece cada vez más a un pequeño dictador. Quien lee esta nota sabe todos los agravios que le ha hecho al pueblo: laburantes, jubiladas, estudiantes, familias en discapacidad, infancias con enfermedades graves.
Para eso ha apelado a los pactos parlamentarios con otros partidos. Y cuando las valijas (o complicidad) no alcanzaron, utilizó medios más autoritarios. Represión, causas penales, recorte de fondos, vetos a leyes aprobadas, incumplimiento de leyes vigentes y una serie de maniobras desesperadas.
En estas semanas ha decidido incursionar en otro terreno. Reclamar a la Corte Suprema que se pronuncie sobre sus “conflictos”, suspendiendo cualquier medida contraria al gobierno. Los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti.
Por un lado, con la reforma esclavista. Como sabemos, un juez laboral la suspendió porque violaba derechos elementales y constitucionales. Una jueza federal puso en duda la competencia. ¿Qué hizo el gobierno? Le pidió a la Corte que se meta, suspenda la cautelar, ponga en vigencia la Ley urgentemente. No sabemos qué pasará, pero en cualquier caso tres hombres, que nadie votó, van a decidir el presente y el futuro de millones.
Por otro, la Ley de Financiamiento Universitario, que no resuelve la crisis pero evita el vaciamiento libertario. La ley fue votada, luego vetada. El Congreso la confirmó, el Ejecutivo la suspendió. Luego el Poder Judicial le dijo que debía cumplirla. La anteúltima maniobra del gobierno fue decir que es “de imposible cumplimiento” y propuso otra ley, que insiste con el ajuste que ya fue rechazado por otros “poderes” pero sobre todo por masivas marchas universitarias y decenas de paros.
Pero en este caso, además pidió que los jueces Rosatti, Rosenkrantz y Lorenzetti se excusen de votar en el caso pues son docentes universitarios en funciones o en uso de licencia. Y que tienen que hacerlo un grupo de conjueces. Se trata de una maniobra dilatoria, pero pone en la rosca judicial un problema social y popular.
¿Qué dirá la Corte?
Otra vez, no sabemos. ¿Quién puede estar en la cabeza de esos tres poderosos hombres siempre cercanos, valga la redundancia, al poder? Tres personajes que nadie votó, que ganan fortunas y no pagan impuestos como el resto de los mortales, que mantienen vigentes leyes de la dictadura pero pueden “volar” otras surgidas de la voluntad popular.
La escena completa es una pintura de la democracia para ricos del capitalismo. Un parlamento de casta, donde la mayoría desprecia hasta los motivos por los que fue votado. Que pacta, negocia y se corrompe. Un poder ejecutivo con poderes casi de monarca, que la gestión de la derecha ha llevado a un curso cada vez más autoritario. No hablamos solo del Presidente sino de los ministros como Caputo que con su lapicera hunde en la pobreza o entrega los bienes comunes sin problema. Y una corporación judicial que en su mayoría responde a los dueños del país. La Corte es el símbolo más fuerte.
Te dicen que votes cada 2 o 4 años. Ellos deciden todos los días.
Por eso, la única forma de imponer los derechos, derrotar los ajustes o leyes impopulares, cambiar la historia, es la movilización masiva, unitaria y combativa del pueblo trabajador que sufre estos ataques. Empezando por una campaña para anular la reforma y se cumpla el reclamo presupuestario de universidades, docentes y estudiantes.
Mientras enfrenta la “guerra de guerrillas” que lanzaron las patronales para aplicar la reforma igual (como vemos en Mondelez, Lustramax, Moño Azul, Fate) y pelea en la Universidad contra el ajuste, la izquierda tiene una propuesta: hay que imponerle a los centrales sindicales y centros de estudiantes un plan de lucha. Los sindicatos que integran el Fresu (UOM, Aceiteros, ATE, Pilotos), pueden convocar paros nacionales y movilizaciones combativas para rechazar el intento de que 3 tipos definan el futuro y las conquistas de millones. Lo mismo en la comunidad educativa.
Contra los palacios monárquicos, hay que preparar un Cordobazo del Siglo XXI, de trabajadores, estudiantes y los movimientos de lucha que enfrentan el plan de Milei y la traición de sus dirigentes.
