tosco

El Cordobazo fue una histórica insurrección popular en la ciudad de Córdoba que puso en jaque durante casi 24 horas al gobierno de facto del general Juan Carlos Onganía. El 29 de mayo de 1969obreros y estudiantes tomaron el control del centro de la ciudad, en un hecho que se transformó en un símbolo de la resistencia contra el autoritarismo en Argentina.

Este levantamiento no fue espontáneo. Fue el resultado del profundo descontento social con un régimen militar que había cercenado desde 1966 las libertades democráticas, al proscribir partidos políticos y reprimir con dureza la protesta social. El modelo económico liberal impulsado por el ministro Adalbert Krieger Vasena, con congelamiento de salarios y derogación de derechos laborales como el “sábado inglés”, impactó especialmente en Córdoba, centro de la industria automotriz y metalúrgica.

Agustín «el Gringo» Tosco, Elpidio Torres, Francisco «Petiso» Paéz, René Salamanca, Atilio López junto a trabajadores, estudiantes y el pueblo cordobés, emblemas del Cordobazo –

Los conservadores de “La Docta” lamentan

haberse convertido en la capital industrial del interior,

no es lo que esperaban cuando ese día, la tensión

les hace temblar los cimientos del poder

y todo se desbarranca.

Nada permanece como hasta entonces.

Las columnas de trabajadores

de las fábricas automotrices llegan a la ciudad

y son reprimidos.

Hay humo y turbulencia en la primera plana.

El comercio da de portazos y la gente

inunda las calles. Un obrero mecánico,

Máximo Mena, es asesinado

y la noticia corre desbocada.

No hay agua que alcance para sofocar el fuego;

un estallido popular surge como un río incontenible,

la rebeldía contra tanta injusticia,

contra los asesinatos,

contra los atropellos tiñe de rojo y llama la ciudad.

La policía con sus caballos, con sus armas, retrocede.

Los conservadores y su poder de fuego

pierden el control, ahora es el pueblo

quien tiene la voz de mando.

Los sindicatos y sus bases,

los estudiantes,

los desesperados de siempre levantan sus brazos,

sus gritos en una protesta que se extiende a otras latitudes.

Agustín Tosco, el líder indiscutible de la gesta dirá:

“Hay momentos en que el pueblo sintetiza en la acción

los pasajes más significativos de su historia”.

Los ecos hacen que Rosario, entonces, se declare

zona de emergencia y colocada bajo jurisdicción militar.

Tucumán no espera y agudiza sus conflictos.

El país no espera

y empuja transformando esa fuerza en lucha.

Con “El cordobazo”

Se inicia aun proceso de agudización

en la protesta social y con ella la lucha armada que,

desde entonces y por varios años,

tuvo a muchos de nosotros como sus actores,

y es imposible no emocionarse cuando la televisión

pasa esas imágenes en blanco y negro,

mientras alguien habla de estas cosas como si todo

hubiese sucedido en otra galaxia.

(*) -Pato Torne- Escritor, sobreviviente del terrorismo de Estado

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