1997- 25 de Enero – 2022 NO SE OLVIDEN DE CABEZAS !!!!!
EL 25 DE ENERO DE 1977 EN PINAMAR FUE ASESINADO EL REPORTERO GRÁFICO JOSÉ LUIS CABEZAS. CON UN CLARO MENSAJE MAFIOSO Y DE AMEDRENTAMIENTO EL VEHÍCULO DEL REPORTERO FUE QUEMADO CON U CUERPO DENTRO, PREVIAMENTE ASESINADO CON DOS DISPAROS DE ARMA DE FUEGO. EL CLIMA POLÍTICO DEL PAÍS ESTABA TENSO, LA INTERNA DENTRO DEL PJ ENTRE EL PRESIDENTE CARLOS MENEM Y EL GOBERNADOR DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES EDUARDO DUHALDE («…ME TIRARON UN MUERTO…») ESTABA AL ROJO VIVO. TAMBIÉN LAS DISPUTAS ECONÓMICAS POR EL MANEJO DEL PRIVATIZADO CORREO ARGENTINO Y QUIÉN SE QUEDABA CON EL NEGOCIO POSTAL. EL EMPRESARIO ALFREDO YABRÁN APOSTABA FUERTE CON EL RESPALDO DE EMPRESAS DE EE.UU. PARA QUEDARSE CON EL NEGOCIO, POR EL QUE TAMBIÉN PUJABA EL ENTONCES MINISTRO DE ECONOMÍA DOMINGO CAVALLO. TRAS EL BRUTAL ASESINATO TODAS LAS MIRADAS APUNTABAN EL PODER POLÍTICO ECONÓMICO. HAY QUE RECORDAR QUE CABEZAS HABÍA LOGRADO SACAR UNA FOTO EN LA PLAYA AL HUIDIZO EMPRESARIO, QUIÉN EN SU MOMENTO HABÍA EXPRESADO, «SACARME UNA FOTO A MÍ ES COMO PEGARME UN TIRO EN LA FRENTE». ESA FOTO FUE PORTADA DE LA REVISTA NOTICIAS, EN LA QUE TRABAJABA EL REPORTERO GRÁFICO, CON EL TÍTULO: YABRÁN ATACA DE NUEVO – LA BANDA DE LOS HORNEROS, , EL POLICÍA PRELLEZO, BAJO LAS ÓRDENES DEL JEFE DE LA CUSTODIA DE YABRÁN, GREGORIO RÍOS. FURON SINDICADOS COMO RESPONSABLES DEL ASESINATO, EN LA ZONA LIBERADA POR LA BONAERENSE. LAS MOVILIZACIONES SE MULTIPLICARON EN TODO EL PAÍS, CON UN CLARO CONTENIDO POLÍTICO DE REPUDIO AL PODER QUE MARCARÍA EL PRINCIPIO DEL FIN DE LA ERA MENEMISTA Y SU POSIBLE SUCESOR EDUARO DUHALDE. LA CONSIGNA QUE UNIFICÓ LA BRONCA ATRONÓ EN TODAS LAS CALLES DEL PAÍS: «NO SE OLVIDEN DE CABEZAS»
Cómo fue el asesinato
Después de tres años de investigación, con todo tipo de maniobras tendientes a evitar que se pudiera llegar a la verdad, la Justicia llegaría con la sentencias del Tribunal de Dolores que condenó a cadena perpetua a los instigadores y autores materiales del crimen de Cabezas. En el juicio se pudo dictaminar que en la madrugada de aquel 25 de enero de 1997 José Luis Cabezas estaban cubriendo la fiesta de cumpleaños del empresario Oscar Andreani. Fuera, los asesinos merodeaban la zona y decidieron irse cuando fueron observados por unas vecinas. Ellas dieron avisó a los custodios de Andreani que llamaron a la comisaría de Pinamar para denunciar los movimientos sospechosos pero ningún patrullero se acercó a esa exclusiva zona de Pinamar Norte. A las 4, Michi decidió irse porque al día siguiente era su cumpleaños y unos amigos iban a visitarlo. Casi una hora después, Cabezas dejó el festejo de Andreani y se fue en el Ford Fiesta. En minutos llegó a su casa, ubicada en Rivadavia 1256. “Ahí está. Métanle caño y tráiganmelo”, ordenó el policía Gustavo Prellezo. Braga y González lo golpearon y lo subieron al auto de Noticias. Braga manejaba y González lo apuntaba con el arma. En el Fiat Uno, conducido por Prellezo, iban también los otros dos horneros, José Luis Auge y Miguel Retana. Mientras comenzaban a asomar los primeros rayos del sol, la caravana de dos autos tomaba por la ruta 11 hacia la ciudad de Buenos Aires. A los ocho kilómetros doblaron de golpe por un camino de tierra. Es un camino interminable de cinco kilómetros. Y ahí nomás estacionaron a un costado de la cava. Prellezo introdujo el auto de Noticias dentro de la cava. Hizo colocar a Cabezas, que había conseguido sacarle una foto a Yabrán, de rodillas en tierra al lado del asiento del acompañante. Ahí sonó el primer disparo. De inmediato, el segundo. Como una muestra de la premeditación del crimen, el policía Prellezo fue hasta su auto y tomó unos bidones con combustible y le ordenó a Braga que bajara. Con su arma le ordenó a Braga que rociara el auto con el combustible. En segundos, el fuego se apoderó del auto.
La responsabilidad de Alfredo Yabrán
Terminada la investigación se comprobó que Yabrán le dijo a su jefe de seguridad, Gregorio Ríos, que quería tener un verano tranquilo, sin periodistas ni fotógrafos molestos. También que el empresario se había reunido en diciembre con el policía con el mismo pedido. Se supo que Ríos contrató a Prellezo para sacarse de encima al equipo periodístico de Noticias con la complicidad de sus colegas uniformados Aníbal Luna (que marcó a los periodistas) y Sergio Cammarata (que ofreció la logística para ocultarlos en la costa). El comisario de Pinamar, Alberto “la Liebre” Gómez, liberó la zona. Prellezo contrató a Los Horneros para hacer el trabajo sucio. Para mayo de 1998, las pruebas que incriminaban a Yabrán como autor intelectual eran cada vez más evidentes. Cuando el juzgado ordenó su detención, se escapó. A los pocos días, cercado por la policía, se mató. Un escopetazo dentro de su boca estalló su cráneo (su rostro estaba casi intacto) y terminó con uno de los hombres más poderosos de esa Argentina de la corrupción y la impunidad. Aunque parecía inverosímil los estudios forenses y los testigos fueron concluyentes. Era Yabrán. Muerto el acusado se extinguió la causa en su contra. Porque a la Justicia no le interesa llegar a la verdad sino tan solo a la posibilidad de la condena. Y sin vida no hay condena. Pero tampoco verdad. Para su muerte, el sistema Excalibur había descubierto 122 llamadas entre Yabrán y su entorno con celulares de la SIDE que figuraban a nombre de Hugo Anzorreguy, el titular del organismo. También se encontraron llamadas entrantes y salientes con la Quinta de Olivos. Todas ellas en momentos claves de la causa Cabezas.
Con el suicidio y la posterior condena del resto de los imputados, todo parecía terminado. Pero cuando la mayoría de la sociedad bajó los brazos, llegó lo peor. Su familia, sus amigos y compañeros y sus abogados fueron los que dieron la voz de alarma. El 13 de noviembre de 2003, la Sala I de la Cámara de Casación bonaerense decidió recategorizar la figura del delito por el que se condenó a los asesinos de Cabezas y pasaron de “sustracción de persona agravada por la muerte de la víctima, en concurso ideal con homicidio simple con dolo eventual” a “privación ilegal con violencia en concurso real con homicidio”. En los dos casos se hablaba de un secuestro y un asesinato. Pero estos cambios de palabras redujeron las condenas de los imputados a entre 18 y 27 años de cárcel, algo muy diferente a una cadena perpetua. Sólo Prellezo quedó afuera de este beneficio porque sus abogados hicieron tarde la presentación. La verdad seguía ahí en el expediente pero la Justicia se escurría entre palabras difíciles de entender y compromisos políticos ocultos. POCO A POCO LOS ASESINOS RECUPERABAN LA LIBERTAD–
ARGRA POR EL 25 ANIVERSARIO DEL ASESINATO EMITIÓ EL COMUNICADO QUE A CONTINUACIÓN REPRODUCIMOS –
NO HAY DEMOCRACIA SIN JUSTICIA – NO HAY JUSTICIA SIN VERDAD – NO HAY VERDAD SIN MEMORIA (*)
¿Vos sabes quien era José Luis Cabezas?¿Sabes por qué fue asesinado?
Este 25 de enero se cumplen 25 años del asesinato de José Luis Cabezas, reportero gráfico de la revista Noticias. El 25 de enero de 1997 José Luis fue hallado esposado, con signos de haber sido brutalmente golpeado, con dos tiros en la cabeza dentro de su auto calcinado en un descampado en Gral. Madariaga.
Fue gracias a la lucha que desde el primer día se encaró desde ARGRA y al apoyo explícito que encontró esta demanda dentro de la sociedad, que la investigación judicial pudo reconstruir y averiguar el modo en que actuaron los responsables materiales e intelectuales del crimen (no sin dilaciones y operaciones diversas por parte de la corrupta policía bonaerense, del ejecutivo provincial, de la pelea política entre Carlos Menem y Eduardo Duhalde y de las presiones que ejercía el empresario telepostal Alfredo Yabrán).
Lxs reporterx gráficxs nos movilizamos inmediatamente para presionar y romper el muro de ocultamiento corporativo-mediático-policial, creando las dos consignas emblemáticas: “No se olviden de cabezas” y “La impunidad de su crimen será la condena de la Argentina”.
El tiempo dio la certeza de que el homicidio de Cabezas había sido un acto de amedrentamiento al periodismo independiente en su conjunto, a la sociedad, a sus dirigentes políticos y sociales comprometidos. Fue en ese momento que el crimen de José Luis se transformó en un símbolo de la lucha contra la impunidad.
25 años después levantamos nuestras cámaras y volvemos a gritar: José Luis Cabezas ! Presente José Luis Cabezas ! Presente José Luis Cabezas ! Presente Ahora y Siempre !
#joseluiscabezas#cabezaspresente#argra #Argra
(*) Comunicado de Asociación de Reporteros Gráficos de Argentina – ARGRA –
