UNSL: Censuran a docente por publicar el «índice de abuelidad»
Apenas iniciada la búsqueda de los familiares desaparecidos, muchas personas se enfrentaron al problema de identificar a sus nietos e incitaron a la comunidad científica internacional a desarrollar técnicas para hacerlo. Fue así que un gran número de científicos asumieron la tarea y la responsabilidad de hallar a esas personas, comprendiendo que la genética era una vía posible para complementar la información aportada por la antropología forense.
Gracias a los avances desarrollados por la genetista Mary Claire King y a la colaboración de un grupo de científicos, a mediados de 1980 se logró la formulación de un índice de abuelidad a pedido de la organización Abuelas de Plaza de Mayo. Este índice establece la posibilidad de parentesco entre un nieto y sus abuelos a partir del análisis del material genético.

El Dr. Leonardo Seguín, jefe de trabajos prácticos de Biología Molecular e Ingeniería Genética de la carrera de Biotecnología, denunció ante las autoridades de la Facultad de Química, Bioquímica y Farmacia que el profesor responsable de la materia, Darío Ramírez, eliminó sin aviso el material que él había subido al classroom para la clase del 5 de septiembre, la excusa de Ramírez es que era un documentos para adoctrinar.
El material explicaba el funcionamiento del Banco Nacional de Datos Genéticos (BND), que incluye el índice de abuelidad, utilizado para establecer la filiación biológica entre nietos y abuelos, y formaba parte de un trabajo práctico orientado a introducir a los estudiantes en el manejo de papers científicos y en los estudios genéticos de filiación. Estamos ante un burdo avasallamiento de la libertad de cátedra y un negacionismo de lo sucedido durante el terrorismo de Estado, además de la carga ideológica a favor de la dictadura cívico militar empresarial y eclesiástica iniciada el 24 de marzo de 1976 por parte de Ramírez, de acuerdo a sus dichos y posteo en redes sociales.
El Consejo Directivo de la Facultad dijo que el profesor responsable de la materia no tiene la atribución de eliminar contenidos del programa ni de los trabajos prácticos, y dispuso elevar el caso a la Comisión de Derechos Humanos del Consejo Superior.
NOTA DIRIGIDA POR SEGUÍN EXPONIENDO LO SUCEDIDO

NOTA DE RAMÍREZ
En un extenso descargo dirigido también a las autoridades de la Facultad, el profesor Ramírez subraya que no está de acuerdo “con el adoctrinamiento, sea cual fuere la ideología política, menos en el espacio áulico en el cual el alumno considera al profesor como modelo y autoridad en la temática”, que parte del material incluido por Seguín tiene un marcado sesgo “ideológico de izquierda”, que “no es justo usar la posición de poder del profesor, en el aula de un curso de grado obligatorio, para adoctrinar o traer relatos parcializados del pasado”, que no quiere perder tiempo en este tipo de cuestionamientos y que prefiere ser “guardián de saberes”.



